Golpes

Posteado el

Es mediodía. Vuelvo en el 86 desde capital. Me senté por obra y gracia de dioses imposibles. Va hasta la manija. A poco de subir a la autopista se detiene. Como ahí arriba no hay parada a todos nos entra la angustia de que le pase algo al bondi y tengamos que esperar otro. Es muy común. Pasa en épocas de crisis o cuando amenazan con sacar los subsidios al transporte. Las empresas no garpan mantenimiento y más temprano que tarde los bondis se quedan. No es algo que a los colectiveros les joda mucho, mientras les paguen. Eso hace que a veces tengas que clavarte en lugares inhóspitos esperando que vengan servicios tan hasta la manija como el que se quedó, que tengan la gentileza de parar, que se copen los de arriba en hacer lugar y que todxs lxs que están abajo, con vos, se comporten con cierta civilidad y no te den un facazo en su afan por subir.

Silencio

Posteado el

Es muy raro que pase pero pasa. No se puede predecir, no hay modo de presagiarlo. Ocurre y ya. No tiene que ver con la hora, ni con la época del año. Es el silencio de viaje. Subís y todos callados. Ensimismados en sus propias cavilaciones lxs pasajerxs guardan silencio. Decenas de personas venidas de todas las partes del orbe, apiladas unas sobre otras, obligadas a la convivencia más brutal. Decir que cargan la resignación de quien va hacia el matadero sería injusto. Tal vez ellos sean el verdugo.