Como co-editor de un periódico me tocó escuchar de todo en estos 4 años 10 años, los relatos más extraños y desopilantes de gente que se había comprometido a entregar un artículo y sin previo aviso ni atisbo de responsabilidad se bajó y me dejó un problema. Cada justificación, cada pretexto, cada coartada era enunciada como inaugural, como si nadie la hubiese utilizado nunca jamás y su originalidad cegara de tanta brillantés. Al principio fue así pero con el correr del tiempo noté que la novedad no pasaba por la excusa sino por mis oídos que las escuchaban por vez primera. Más o menos al año había podido detectar las estructuras básicas de la excusa barata de quien no sabe como salirse de su propia camisa de once varas.

 He aquí algunos ejemplos (el orden es arbitrario):

 

1 “El tema no me enamora”.  El amor no tiene nada que ver, es sólo sexo.

2 “Tengo parcial / entrega / correcciones”. ¿Qué, no lo sabías hace un mes cuando te comprometiste a escribir?

3 “Tengo hijos”.  ¿Y salieron por generación espontánea del inodoro? 7 años tiene tu pibe ¿No le podes pegar?

4 “Me asaltaron y no estoy de ánimo”.  El estado te punguea todo los 365 días y aun así festejas año nuevo.

5 “Murió un pariente y no estoy de ánimo”. En tu vida mencionaste a la hermana de tu tía abuela ¿Y de pronto se convirtió en un pilar fundamental de tu vida?

6 “Mi psicólogx me dijo que no debería asumir responsabilidades en esta etapa de mi vida”. Pero sí te dijo que tenes la responsabilidad de pagarle. ¿Por qué a ella le cumplís y a nosotros no?

7 “Estoy redefiniendo mis posiciones ideológicas”.  Te pedimos 750 palabras no una alternativa al capitalismo.

8 “Me estoy separando”. Pero a laburar vas igual, a la facu vas a igual, seguís yendo a jugar a la pelota, seguís cogiendo igual…

9 “Soy unx científicx social y no tengo nada que ver con la divulgación ni con el periodismo”. Y cuando te vea laburando 70 horas seguidas en un secundario te lo voy a recordar hijx de puta.

10 “No es una publicación madura”. No conozco revistas con canas y arrugas.

11
“Estuve releyendo y no me parece que tengan el nivel que busco”. Supongo que Le Monde y el New Yorker se cagan a palos en tu puerta por besar la lapicera con la que escribís ¿No?

12 “No quiero trabajar a las apuradas”. Si hubieses escrito 25 palabras por día en un mes la terminabas. Preferiste jugar al candy crush, lacra.

13 “Escribo solo si me pagan”. Cuando te dimos el diario no preguntaste si eras gratis y aun así te lo guardaste.

14 “Colaboro desde otro lugar”. ¡Es un periódico! Y se hace con palabras, fotos, imágenes. El apoyo moral dejalo para las ballenas.

15 “No son todo lo zurdos que yo pensaba”. ¿Y cuándo me viste predicar El Capital?

16 “Te dije que sí de compromiso, no me interesa ni un poquito lo que haces”. Gracias, fue lo más sincero que escuché. Igual llevate el diario pa´ leer en el baño.

Edición 2015

17 “A esta altura del año estoy agotadx”. Dale, campeón. No te estoy pidiendo que dejes de hacer el Vitel tonné te estoy pidiendo que te sientes en el baño a pensar, aparte, es agosto.

Edición 2016

18“Te odio porque me dejaste entonces no escribo ni cumplo con los compromisos que asumí.”. Ah, ¿Pero no era que estabas super comprometidx con la causa? Al final, si lo hacías por amor o por ponerla resulta que igual, ahora, con el diario de ayer, sonás un toque hipócrita.

19“Estoy viajando mucho por trabajo”. Entonces podrías escribir mientras estás yendo, por ejemplo, en tu viaje en micro a Santiago del Estero que dura 20 horas. Tiempo te sobra; incluso en el avión o incluso en el buquebus o arriba del camello la puta que te parió, no querés, nenx, no querés.

Me cierran el bar. Chauchas■

Nota del autor: Si alguien por alguna razón se siente ofendido por el contenido de este ranking tenga a bien saber que me importa un carajo. Gracias

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