Una de las peculiaridades del científico argentino es su capacidad multifacética en las investigaciones, asegura Fernando Zelaschi, Licenciado en Ciencias Biológicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), especialista en biotecnología y bioseguridad. Señala que entre los grandes logros de los investigadores argentinos, están las fórmulas que permiten el mejoramiento de las diversas especies cultivadas en estas tierras y la obtención de patentes por parte del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Este joven científico -que ha dictado cursos en el país y en el extranjero sobre tratamiento de Organismos Genéticamente Modificados (OGM)- presta servicios en distintas entidades nacionales e internacionales y desarrolla proyectos de controles estatales para los emprendimientos privados.

 

ANDÉN: ¿En qué consiste hacer ciencia para usted?

Fernando Zelaschi: Básicamente es una cuestión filosófica, creo que consiste en preguntarse por qué pasan algunas cosas, cómo pasan, qué gobiernan ciertos fenómenos que nos llaman la atención, nos sorprenden, nos atraen y nos despiertan curiosidad. Luego surgen ideas y uno (el investigador) las pone a prueba. Es decir esboza una hipótesis y la pone a prueba con distintas herramientas, haciendo experimentos (cuando es posible) y luego intenta elaborar teorías que describan el fenómeno de manera universal.

ANDÉN: ¿Qué es la ciencia en un país como la Argentina?

F.Z: Habría que preguntarle a la Argentina….. pero para mi es un valor de los más preciados que un país pueda tener. Un saber (mejor dicho, un tipo de saber) que puede dar respuestas a problemas concretos de la sociedad. Es también un reducto del conocimiento, un lugar donde pensar, donde realizar el ejercicio de pensar problemas, soluciones y realidades nuevas.

Educativos

ANDÉN: ¿Existe un espectro de inversión privada que genere ciencia?

F.Z: Sí, con un direccionamiento claro que tiende a eficientizar los procesos innovativos

ANDÉN: ¿la formación académica argentina prepara al estudiante para hacer ciencia?

F.Z: A nivel universitario depende de cada “casa de estudios” hay algunas que están claramente orientadas a formar investigadores en lo que se conoce con el nombre de “ciencias básicas”. Otras, orientan su oferta académica a la “investigación aplacada”. En una metáfora algo rápida, la primera se orienta a “conocer el mundo” mientras que la segunda se encarga de llevar ese saber a desarrollos “tangibles”.

Creo que hay un tema previo a este y es el de la formación que se brinda en la escuela primaria y secundaria. Estas instancias son la clave para la ciencia que se producirá en años posteriores. De hecho son la base para toda una sociedad. En lo personal creo que hay dos áreas del conocimiento que son indispensables para lograr una base sólida sobre la cual construir saber: Historia y Matemática.

ANDÉN: ¿Cuáles son las perspectivas profesionales reales de quien se dedica a generar ciencia?

F.Z: Como muchas otras disciplinas,  dedicarse a la ciencia es una elección de vida, es un sacrificio permanente, es estar pensando en problemas que nadie hasta ahora resolvió. La perspectiva desde mi punto de vista es amplia. Los problemas que la ciencia puede abordar no tiene límites.

ANDÉN: ¿solo es viable la ciencia con aplicaciones prácticas?

F.Z: No es sostenible en el tiempo hacer ciencia sin aplicación práctica alguna.

Es difícil concebir la idea del “científico” que investiga un tema y cuya motivación sea “el saber por el saber mismo”, aunque debo decir que me gusta esa idea.

ANDÉN: Se dice que en la ciencia hay un componente de creatividad, esto es fomentado en la formación de los científicos nacionales?

F.Z: Absolutamente, durante mi formación la mayor parte de la carrera estuvo orientada a resolver problemas y para eso la una herramienta eran los conocimientos técnicos. La otra, era pensar en soluciones a problemas de una índole muy diversa.

Nacionales

ANDÉN: ¿En su experiencia con científicos internacionales cuál cree que es la idea que en el exterior se tiene del potencial científico argentino?

F.Z: Es muy buena la percepción que se tiene en muchos países respecto de los científicos formados en Argentina. Se destacan por la capacidad de ser multifacéticos, es decir que además de la  formación sólida de base son considerados como personas con la capacidad de resolver situaciones a pesar de las incomodidades o barreras por fuera de las inherentes a la profesión.

ANDÉN: ¿A pesar de las diferencias en inversión, hay diferencias en los resultados?

F.Z: Si, claramente en lo cuantitativo. Hay una relación directa entre inversión y resultados. Ya sea en lo que respecta a recursos humanos como tecnológicos ambos son necesarios para obtener resultados. Sin infraestructura no es posible realizar investigación en ciertos temas y a su vez es necesario contar con los profesionales adecuados para cada proyecto.

ANDÉN: ¿A que nivel, en su campo, se hace ciencia en la Argentina?

F.Z: Lo que se realiza en Argentina es investigación en ciencia básica e investigación aplicada. Dado el perfil agrícola del país, muchas de las investigaciones se orientan hacia el mejoramiento de especies cultivadas.

ANDÉN: ¿Cuáles son los logros de la ciencia argentina en ese campo?

F.Z: Como decíamos antes, si bien es difícil cuantificar logros en este campo, las patentes obtenidas en el país y en el exterior son un buen índice respecto de los logros en esta materia.

ANDÉN: ¿En los vínculos entre ciencia y tecnología hay resultados a nivel patentes que beneficien a la argentina?

F.Z: Si, claramente, hay muchos ejemplos al respecto. Instituciones argentinas que han obtenido patentes son, a modo de ejemplo, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Para obtener más información al respecto basta con ingresar a la página del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) y buscar patentes de desarrollos argentinos www.inpi.gov.ar.

ANDÉN: ¿Los vaivenes políticos impactan en el pensamiento científico?

F.Z: Los vaivenes políticos impactan sobre el pensamiento en general, pero creo que no lo hacen sobre el pensamiento científico en el cual existe cierta independencia de criterio que trasciende los vaivenes de la coyuntura.

ANDÉN: En ocasiones vemos por los medios a los políticos tratar el tema de la biotecnología, considera que están bien asesorados en estas cuestiones? ¿El político argentino es permeable a estos desarrollos científicos que impactan en la vida cotidiana de los habitantes?

F.Z: Muchos están muy bien asesorados al respecto, no es un tema simple de abordar para quienes que han sido formado en otras disciplinas. Algunos políticos son mas receptivos que otros a la hora de discutir el tema, de la misma forma en que algunas personas que tienen la mente más abierta que otras a la hora de interiorizarse del tema. No creo que sea una cuestión de si hay políticos más o menos permeables, sí creo que se trata de que hay gente predispuesta a entender o predispuesta a no entender.

ANDÉN:Su área de trabajo lo coloca en un punto determinante en cuestiones vinculadas al agro, los transgénicos y los agrotóxicos, hay consenso a nivel científico sobre los riesgos de la aplicación de estas nuevas tecnologías?

F.Z: Creo que se mezclan los temas, lo cual es absolutamente cotidiano en las discusiones con respecto a estos temas. En algunos de los temas hay consenso y en otros no. Lógicamente la comunidad científica es grande y heterogénea y está integrada por personas con posturas por momentos opuestas. Esta contraposición hace que los recaudos sean mayores y los potenciales riesgos menores. Para otra oportunidad se podría abordar el tema “riesgo” el cual se menciona siempre pero sin dar al menos una definición al respecto y sin utilizar un enfoque comparativo que es un concepto útil y que desmenuzado con tiempo aclara el panorama en el cual estamos parados.

ANDÉN: ¿Correr estos riesgos justifica sus beneficios?

F.Z: La respuesta a esta cuestión es el resultado de analizar caso a caso los productos que surgen de la aplicación de la  biotecnología. En definitiva podemos ampliar la pregunta a si cada decisión que pueda ser tomada en cualquier campo justifica los beneficios. Riesgos para quien? Beneficios para quien? Quien determina qué es un riesgo y qué es un beneficio? Qué parámetros definen a cada uno de los conceptos (riesgo y beneficio). Creo que estas preguntas son previas. Una vez resultas podríamos decidir si “Correr estos riesgos justifica sus beneficios”.

ANDÉN: ¿Cree que el descrédito en que ha caído esta cuestión en cierto imaginario social se debe al desconocimiento, a un peligro real, o algún tipo de juego de intereses?

F.Z: Creo que se debe primero a desconocimiento, segundo a intereses y por último a algún peligro real. Peligro que es mucho menor a otras tecnologías y productos que nos rodean cotidianamente y de las cuales la sociedad no se cuestiona su peligrosidad o las consecuencias de un mal uso o abuso de ciertos productos.

ANDÉN: ¿Qué se está haciendo en la argentina? ¿qué podemos esperar de la ciencia argentina en los próximos 10 o 15 años por dar un lapso de tiempo considerable?

F.Z: En Argentina se desarrollan proyectos de inversión local tanto del sector público como del privado y de índole mixta. El Ministerio de Ciencia y Tecnología financia proyectos de investigación, muchas universidades nacionales y también existen consorcios público-privados para llevar adelante proyectos de vanguardia. Un ejemplo de esto último es el polo biotecnológico que se está creando en Rosario el cual cuenta con tecnología de punta y profesionales con sólida formación científica y académica.

Podemos esperar mucho de la ciencia argentina, en particular en el campo de la biotecnología y la bioinformática de la mano de las “ómicas” (genómica, trnascripómica, proteómica y metabolómica), pero creo que sería más rico pedirle en lugar de esperar algo de la ciencia.

Existenciales

ANDÉN: ¿Existe en el quehacer cotidiano de su especialidad una consideración particular sobre los seres vivos, la eticidad de su modificación, las posibles implicancias éticas de su trabajo?

F.Z: Creo que la ética tiene que ver con una conducta más que con un trabajo específico. Creo en no hacer daño a otros.

ANDÉN: Siendo que su campo de especialidad es la biotecnología y que cotidianamente trata con cuestiones de orden genético que hacen a la estructura básica de la vida, ¿cuáles son sus consideraciones sobre la muerte?

F.Z: Mi consideración es bastante egoísta, la muerte separa a los seres queridos de manera irreversible, situación dolorosa si las hay. Por lo pronto, no se si es terrible morirse, creo que hay formas terribles de morirse■

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