Transculturalidad

Posteado el

Los negros que viven de la venta ambulante en Constitución son un ejemplo inmejorable de globalización. Ellos, inmigrantes a veces legales y a veces no, venidos de los rincones más ásperos del África subdesarrollada, venden gadgets para celulares, ropas, calzados de marcas europeas fabricados por trabajadores asiáticos subalimentados o bolivianos esclavizados en talleres clandestinos propiedad de damas de la alta sociedad de cabotaje.

Politoxic universe

Posteado el
Juan de Garay, mano a Constitución. Viernes 20:00. Más o menos fresco. Por el camino me crucé con varios barsuchos. Algunos cool, algunos chic y algunos francamente de borrachos. Todos con su clientela en la puerta, haciendo esquina, tratando de perder la sobriedad o tratando de encontrarla, suele depender de la hora.

El origen del mal

Posteado el

Lo dicho hasta el hartazgo moral: el colectivero pertenece a una raza miserable e indigna. Es una entidad en la que confluyen el mal, la perversión y la miserabilidad. No nacen así, lo cual es peor. Culpar al escorpión por picarte o al macrista por ser un iletrado es absurdo. Está en su naturaleza. El colectivero no, el colectivero se hace, se construye. Ningún pibe nace chorro, ninguna persona colectivero.

Gourmandis

Posteado el

Pueden decir que soy un tipo de la vieja escuela, llamarme nostálgico, tradicionalista, un punto afín a folclores pretéritos, un misticista adorador de dioses antiguos y caducos. En fin, un retrógrado. Y sí, es cierto, todavía uso barbijo. Lo uso bien puesto, además. Lo uso el tiempo que el paquete dice que es útil, además. Y en honor a la verdad, uso dos, además. Uno de farmacia medio careli y otro de tela de kiosko del conurbano que me regalaron. Los uso juntos, por las dudas. Me siento más seguro, en especial cuando me subo con 89 tipos durante dos horas en un espacio donde entran 30 y no abren las ventanillas porque se les enfría el pechito. Uso alcohol en gel, además. Me lavo las manos, evito el mate, saludo de puñito y me di tres vacunas, además. Lo hice constar en mí perfil de Tinder, para hacerme el sexy. No la pongo nunca, además, pero ese es otro tema.

Fresca

Posteado el

Aquello de que en bolas todos somos iguales cobra sentido con los primeros fríos. Iguales en verano cuando nos ponemos dos trapos y a la calle, iguales ante el calor, iguales ante la ley e iguales ante la muerte. Todas cosas muy piripipí en los papeles y en las pretensiones burguesas pero en los hechos no. Como en una reducción al absurdo mal entendida la fresca pone los puntos sobre las íes que es lo mismo que decir que la verdad de la milanga depende mucho tu lugar en la pirámide alimenticia para saber si vas a zafar o si se te van a congelar las pelotas. Cuestión de dinero, dicen.

Aniversario

Posteado el

Hace unos días cumplieron 20 años de casados. Hicieron una reunión chica, para la familia, los íntimos y un grupete de 4 o 5 más. No sé a qué categoría pertenezco, pero resulta que los conozco a los dos desde mucho antes del casorio y caí en la volteada. Me invitaron y quedaba feo no ir. Fui, les llevé un vino y me acobaché en un rincón donde tienen una repisa con libros y discos a ver si podía robarme algo. También para preservarme. Tuve algo con la hermana de ella hace varios lustros y la cosa no terminó bien. No era el único en la reunión en esa situación, otros dos pibes presentes, la misma historia. Incluso creo que una flaca, que estaba del otro lado de la mesa y a la que solo cruzo en cumpleaños, casamientos y velorios también tuvo algo con ella. El creo es un eufemismo, todos lo damos por hecho, pero el tema nunca se tocó. Fue hace mucho y eran otros tiempos, de eso no se hablaba.

De venenos y cusquitos

Posteado el

El falopero no es una rara avis del paisaje. Todo lo contrario. Es tan parte de la escenografía de extramuros que, como los camellos en el Corán, casi no aparecen. No hace falta, va de suyo que están ahí. De hecho, son los responsables de todo según el saber popular. ¿Te robaron? Seguro eran faloperos. ¿Te violaron? Seguro fueron los endrogados de la esquina. ¿La policía limpió a unos pendejos en la villa? Seguro eran narcos. ¿Hay gente afiliada al partido de Patricia Bullrich? Bueno… eso.

Embarbijaciones

Posteado el

En pampas en donde parar la olla es el desafío diario, el mangazo es pan de cada día. Te manguea una moneda para el vino la monada que hace esquina. Te manguea un pucho un cualquiera en la parada del bondi. Te manguea un limón el vecino y te manguean un trago si te ven con el fernet recién servido en la puerta de tu casa en navidad. También te manguean la billetera, la mochilla y las llantas si andás por donde no debés; eso no es estrictamente un mangazo pero a los efectos es igual. Te quedás sin algo que tenías.

Notas apuradas sobre la exhibición del viaje

Posteado el
Un grupúsculo muy extendido de gente hace culto de la idea de viaje. Van por la vida declamando su necesidad casi vital de cambiar de paisajes, de aires, de conocer nuevas personas, de vivir experiencias fuera de lo común. Todo esto acompañado de clichés y frases hechas mal citadas de cuánto autor se les cruce sean ya célebres luminarias de las artes y las ciencias o vulgares desconocidos que de casualidad dijeron algo que coincide con su forma de pensar y por eso nombran. Infaltables, también, la foto en redes sociales, publicitando el status de viajante, por lo general de 3 tipos:

San Valentín 3 – Notas de uso

Posteado el

La piba está en la misma esquina desde anoche. La vi ayer cuando pasé por ahí. La llegada de San Valentín hace que lxs vendedorxs de flores se pongan pillos y primereen las mejores esquinas donde ofrecer rosas al precio que se les antoje porque saben que hoy más de uno va a querer ponerla con un mínimo esfuerzo. Pareciera ser que es más fácil que otros días. San Valentín tiene ese no sé qué que comparte con el día de primavera, navidad, año nuevo y los días que gana la selección. Love is in the air, se dice en estos casos. Se puso de moda hace unos años y como no hay moda que no venga con su merchandising hacen falta proveedores de flores, chocolates, dealers del romanticismo de cabotaje.

Homo evolutionis

Posteado el

Pedro Goyena y José María Moreno. Cuento 125 personas en la fila. En hora pico suele haber el doble pero a esta no. Es raro. Me salta la ficha cuando relojeo las remeras. Son de varios movimientos sociales. La mayoría vienen de la protesta contra el Fondo Monetario en Plaza de Mayo. La verdad verdadera es que no parecen muy duchos en finanzas internacionales ni en geopolítica pero sí entrenados en correr la coneja seguido. Les guste o no a los intelectuales de Twitter eso te da una experiencia bastante intensa acerca de dónde está el bien y dónde el mal. Así que los felicito pero harían bien en no volver tan tarde o mejor dicho, me haría bien a mí que usen otra ruta porque me cagan la vuelta. Puedo subir recién cuando viene el quinto 180.

Anecdotario

Posteado el

Hace muchos, muchos años, cuando Máximo K. todavía no jugaba a la play pero tenía un family re copado, viajar al colegio en Pontevedra era un asunto arduo. Pontevedra está en Merlo, casi casi en la frontera con Kathan city, que está en La Matanza. Digo casi porque antes, yendo por la ruta, está el Barrio Las Torres, que se llama así porque hay…torres, muchas, de alta tensión. Los vecinos unos campeones para bautizar lugares.

In media res

Posteado el

Subo. Ni muy lleno ni muy vacío, ni mucho calor ni un frío de cagarse, ni música a los tacos ni silencio de sepulcros, ni sí ni no, ni blanco ni negro. Todo normal salvo la sordera del chofer. Uno pensaría que la combinación de barbijos más pantalla protectora del bondi, más ruido del motor, más bocinazos justificaría que nadie pueda escucharse. Falacias. El colectivero no escucha porque es medio sordo de verdad. Hay que gritarle. Acerca la cabeza al cortinado de baño transparente que le pusieron para no pegarse el bicho como si eso hiciera más claro el sonido. No se lo puede juzgar por eso. Todos hacemos lo mismo. Nos acercamos a la cortina y le gritamos hasta dónde vamos. Le cuesta entenderme. En un tiro pienso que es joda porque siempre subo al mismo bondi, con el mismo chofer, a la misma hora, vestido casi siempre igual. Por más opa que seas alguna regularidad en tu vida tenés que ser capaz de detectar. Cuando consigo que me entienda, marca el boleto, pago y… pasando al fondo que hay lugar.

Citrullus lanatus

Posteado el

De todos los fenómenos conurbanos uno muy curioso es la venta de sandías. Por supuesto, como el fruto mismo, es estacional. No importa que mal que mal se consigan sandías el resto del año en cualquier verdulería. Llega diciembre y aparecen locales de venta improvisados Ad hoc, en variados puntos, en distintos barrios. Un día hay un kiosko de falopa y al otro día sin mediar corte de continuidad aparece una montaña de cientos de sandías cubiertas con una lona o un nylon con un tipo, por lo general joven, que está ahí llueve, truene o haya sol, las 24 hs. los 7 días de la semana. No sabés dónde caga, donde duerme ni de dónde salió. Como Viracocha un día aparece repartiendo sus dones y cómo Viracocha un día se va. La diferencia es, sino étnica, al menos económica: este te cobra lo que brinda. Y no está mal, hay que comer.

Barracas kosher al fondo

Posteado el

Viernes. 17:30 casi 18. Voy hasta Barracas. Tomo el bondi. No es lejos pero estoy apurado. Me siento en el fondo. En la parada siguiente sube un tipo grande, sesentí largos o setenti pocos. Judío ortodoxo o algo parecido.  Camisa blanca, pantalón negro, kipá verde. No lleva saco y del cinturón no le cuelgan los cordoncitos típicos. Va con cinco nenitos. Cinco. Ya no está en edad para esos trotes pero el paisano ya’ta en el baile. Los nenitos abarcan todo el arco de la infancia. El más grande, unos 9 vestido igual que el viejo, blanquísimo, como la camisa que usa. Se le nota la falta de sol. El que le sigue tendrá unos 6, igual pero más desalineado, como si la pilcha le importara poco. Le siguen dos nenitas. Una muy muy parecida al de 6, probablemente melliza. Pollera larga. blusa. Zapatos coquetos. La única concesión a la moda es una cartera rosa. La otra nena, de unos 4, está igual solo que la carterita que lleva tiene un dibujo de los Backyardigans saludando. El viejo lleva al quinto. Un bebé, grandecito. No tiene rastros de género pero los hermanos mayores juegan a ponerle una kipá diminuta que el bebé insiste en sacarse y tirarla al piso mugroso del 12. Todos salvo el viejo y el bebé llevan barbijo puesto. El viejo lo usó solo al subir para que el chofer no le diga nada pero al llegar al asiento se lo sacó. El de 6 le dice que no se lo saque pero el viejo le dice seco pero con una sonrisa que el zeide es grande y sabe lo que tiene que hacer.

Primaverales

Posteado el
Noche fresca de primavera recién arrancada. Digamos que la noche está en pañales para la monada. Para mí no, son la una y media, hace una hora que espero el bondi y encima estoy medio copeteado. Unos compañeros de laburo que no veía desde antes de la pandemia me invitaron a irnos de jarana. Acepté. Error. Ya no estoy para seguirle el tren a veinteañeros con plata, tiempo libre y salud.

Responsabilidad afectiva y fantasmas

Posteado el

Elecciones. Escuela perdida de Dios en el hoyo más profundo del conurbano. Media cuadra de cola a quince minutos por cabeza. No sé si es por la cantidad de boletas o si todxs se están masturbando sobre ellas. De todos modos, va a ser un asco. Hay un aire a sexo electoral no consentido que da calambre. Desde siempre les digo que hay que socializar la producción pero estos jipis insisten con la falopa de la burguesía nacional. Que la soben.